0. Sabiendo que hoy era el peor lunes del año he aprovechado para completar el mal día iniciándome en la lectura del nuevo libro de
Sánchez Dragó. Habla de su gato pero de vez en cuando lanza frases buenas como "
Las ciudades son malas y enseñan a ser malos". Estoy de acuerdo. Llevo treinta minutos encerrado en casa y estoy a punto de coger un
bazoka y arrasar con todo. El edificio de la izquierda en obras, el piso de la derecha también (tengo un taladro metido en la oreja) y el ordenador pendiente de
actualizaciones. Viviendo este infierno he comprendido el secreto de
La Guerra de las Galaxias: es una
peli que madura con el tiempo. La primera vez que la ves no dejas de ver a
Darth Vader un personaje maligno sin más pero a medida que te haces mayor comprendes porque el tipo se ha hecho un villano y te ves reflejado en él. Seguramente él también vivía en Barcelona rodeado de obras.
1. Hoy es lunes e incomprensiblemente no hay charla con
Edu García pero
gracias a Dios si la hay con Lillo (aunque no por ello deja de ser también incomprensible). Creo que he batido
récord a la hora de leerla: en la primera frase ya no
entendía nada y he optado por dejarlo y seguir leyendo la vida del gato de
Sánchez Dragó.
2. Buscando la frase del día (
Lillo juega en otra Liga), la mejor es la de Enrique del Pozo en la revista
Pronto: "
La gente alucinaría si supiera con qué futbolista he tenido un romance". ¡Memorias de este
tío ya!
3. Cosas repetidas pero diferentes:
un juego de Henry y la
versión alemana de la patada de Amorebieta a Messi.
Y 4. Es curioso lo del espontáneo del
Athletic. El código ético que se impusieron los realizadores hace poco (con lo de
Jimmy Jump y demás) impidió que La Sexta lo emitiera en directo. Sin embargo
Sogecable no ha dudado en saltarse ese código y emitir las imágenes (que, por cierto, son
buenísimas) en menos de lo que canta el gallo. Total, que como todo el mundo verá por
You Tube el
logo de Cuatro y no el de La Sexta ya veo que el código ético se irá a la mierda la próxima vez. Ya me va bien: visto que la medida de no enseñar a estos
espontáneos por televisión no disminuye sus
apariciones, por lo menos disfrutemos del espectáculo en casa.